Ciclo de conferencias

Cristina Espinosa y una charla que dejará huella en el Museo Almafuerte

El sábado 16 de junio, en el Museo Almafuerte (66 N° 530) se desarrollará una charla denominada “Juan Vucetich, su huella en el mundo” a cargo de Cristina Espinosa, guía de turismo y conferencista, en el marco del Ciclo de conferencias en los Museos Históricos Municipales. Entrada libre y gratuita.

La disertante, que desde el año 2011 encabeza recorridas por el Cementerio local exponiendo su valor patrimonial, ha participado en Congresos de Argentina y Uruguay, así como también de charlas en distintas instituciones especializándose en temas como la fundación de la ciudad de La Plata, la influencia de la masonería y las más de 250 personalidades de la historia, el arte y la cultura que descansan en el cementerio local.  “En el Cementerio tenemos a Los Cinco Sabios: Juan Vucetich, Almafuerte, Carlos Spegazzini, Florentino Ameghino y Alejandro Korn;  también historiadores, artistas como el bandoneonista de Carlos Gardel, y personajes de la historia como el teniente coronel Luis Burela, quien comenzó la guerra gaucha con Güemes en Salta”, manifestó.

Espinosa ha recibido Diploma de Honor y Maestro Honoris Causa por parte del Instituto Almafuerteano bonaerense y es Miembro de Honor del Instituto Histórico “Juan Vucetich” y del Instituto Rega Molina.

Ha desarrollado más de 60 talleres relacionados con el Tema Historia, Turismo y Patrimonio; y participado como panelista en programas de radio y televisión.

Sobre Juan Vucetich

Nacido el día 20 de julio de 1858, en una isla frente a Croacia, Vucetich fue inventor, filántropo, dactiloscopista, mutualista, humanista, y escritor.

Al llegar a la Argentina, lo destinaron a la Oficina de Identificación Antropométrica. Creó el método de reconocimiento de huellas que llamaría icnofalangométrico, (dactiloscópico) adoptado por el mundo entero y nunca superado.

Fue nombrado en diversos países como Miembro de Honor, negándose a recibir recompensa alguna. Fue inventor del Dactilónomo. Fundó la Biblioteca de Policía y fue cofundador del Museo Social Argentino. También fue músico y refundó la Banda Sinfónica de Policía.

Ejerció la filantropía, iniciando la Copa de Leche para los hijos de empleados de la Policía. Fundó la Sociedad de Socorros Mutuos de Policía, siendo su primer presidente. La Escuela de Cadetes en La Plata, lleva su nombre.

Falleció y fue sepultado en la ciudad de Dolores. Al cumplirse 50 años de la implementación del método dactilóscópico sus restos fueron trasladados al Panteón Policial que se encuentra en el Cementerio Municipal de La Plata, ocupando un lugar preponderante en las visitas guiadas de dicha necrópolis.